Este jueves llegó el día esperado: Shakira asistió a la cita judicial para declarar por presunto fraude fiscal millonario a la Hacienda de España.


La cantante llegó a las 10 de la mañana a los  juzgados de Esplugues de Llobregat, esquivando a la prensa. Entró en coche directamente por el parking de las instalaciones, donde también hay oficinas privadas, burlando así el requerimiento de la jueza de que debía entrar y salir por la puerta principal del edificio.


En su declaración a la jueza, la colombiana de 42 años explicó que fijó su residencia en España en el 2015.


Según su versión, antes de eso viajaba por todo el mundo por sus compromisos profesionales y solo visitaba Barcelona de forma esporádica por su vínculo amoroso con el futbolista Gerard Piqué.


Estos fueron los argumentos de Shakira para defenderse de la acusación de la fiscalía y de la Agencia Tributaria. El Gobierno de España considera que entre el 2012 y el 2014 ella permaneció en España como mínimo los 183 días que establece la ley para considerar que una persona es residente habitual en nuestro país y por tanto, debe pagar sus impuestos.


En este sentido, la fiscalía la acusa de evadir el pago de 14,5 millones de euros (16,4 millones de dólares) en impuestos en España en este periodo (2012 y 2014) cuando vivía principalmente en el país, pese a tener residencia oficial en Panamá.


Además, Shakira lanzó un comunicado donde vuelve a defenderse y a decir que a ella no le corresponde pagar esa suma millonaria.