Pablo Lyle sigue en un gran problema. Ahora la Justicia rechazó el pedido que hizo el actor para volver a México a visitar a su familia.


Sus abogados habían solicitado un permiso que fue denegado por el juez Alan Fine, ya que no encuentra motivos para concederle este permiso; aunque lo bueno es que considera que Lyle "no es un peligro para la sociedad".


Recordemos que el actor está bajo arresto domiciliario en Miami y en los próximos meses afrontará un juicio por un homicidio involuntario que sucedió meses atrás durante un pelea en plena vía pública, cuando golpeó a un hombre con quien tuvo un altercado y este cayó contra el asfalto y falleció.


Para pedir este permiso, uno de sus abogados le dijo al juez: "Ha estado encerrado 24 horas monitoreado con GPS. No ha visto la luz del sol". Y si bien el juez se lo negó, si modificó el tipo de arresto y ahora le permitió salir a reuniones con sus abogados, realizar visitas familiares e ir a la iglesia todos los días.


Pero, estas salidas deberán ser autorizadas por el oficial de arresto domiciliario y el actor deberá de estar en la vivienda donde habita temporalmente, desde las 7 de la mañana hasta las seis de la tarde, según aclaró el juez. La próxima audiencia será el 11 de julio.


Lyle agredió a un hombre cubano de 63 años durante una pelea vial y lo dejó inconsciente en la calle. El problema fue que lo abandonó y luego intentó huir del país y viajar a México. Allí, en el aeropuerto de Miami, fue arrestado el 31 de marzo.