Adam Fisher, uno de los periodistas más respetados en la actualidad, publicó en Julio de 2018 su libro llamadoValley Genius: The Uncensored History of Silicon Valley. Como su nombre lo dice, la censura no es sinónimo de los escritos de esta pieza literaria.


Google, Facebook, y claro está, Apple, son las empresas digitales más influyentes en la cultura tecnológica que rige el día a día de las personas, para bien, o para mal.


Es así como el libro recopila fascinantes historias acerca de las vivencias de las personas que formaron parte del surgimiento de estos imperios.


Steve Jobs, leyenda de la tecnología, es una de las crónicas más magníficamente interesantes dentro de la edición, sobre todo, porque explican la historia de este líder de la tecnología junto a su interés por el LSD.


De hecho, en algún momento, Jobs indicó que seguramente Bill Gates, su mayor competencia, podría haber aumentado su capacidad creativa, si consumiera los psicodélicos.


Pero para 2011, la desafortunada noticia del fallecimiento de Steve protagonizó los titulares de la prensa, informando que la causa de muerte se debió a un paro respiratorio y un tumor pancreático.


Sin embargo, Fisher escribe que una llamativa especulación de Silicon Valley indica que Jobs había tomado una macro dosis de LSD antes de su muerte, no obstante, su amigo desde la universidad y empleado número 12 de Apple, Daniel Kottke, confesó que había ingerido DMT, una droga más fuerte.


Si fuese así, pareciera que Jobs hubiese guiado su muerte de la misma forma que el escritor inglés Aldous Huxley, conocido por sus libros que explican artísticamente los efectos de esta fuerte droga (LSD) en la mente, quien finalizó con su vida bajo estos propios efectos.


Según Mona Simpson, hermana de la mente maestra detrás de IMac, Ipod, Ipad, y ITunes, las últimas palabras de él fueron "Oh wow. Oh wow. Oh wow."